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El autor (Miguel Etchandy) es Sommelier Profesional. Miembro de FIJEV (Federación Internacional de Periodistas y Escritores de Vinos). En la actualidad: Redactor Responsable de la Revista 'CAVA PRIVADA'; Colaborador de la Revista BEBIDAS y CÍA del Canal web VINO de URUGUAY. TV. Fue corresponsal y crítico de vinos de Uruguay de la Revista WINE+ (2009 al 2013) y Columnista de vinos (2006-2009) de Revista GALERÍA/ Semanario Búsqueda. Fue coordinador y docente del CURSO de SOMMELIER de Facultad de Química (2005 al 2014). Con 28 años de experiencia en el trabajo con vinos, desde su empresa propia, es creador y director responsable de MUSEO del VINO de Montevideo-Uruguay (www.museodelvino.com.uy). Desde el 2009 dirige las actividades de vinos de CAVA PRIVADA (Primer Club de Vinos del país). En el 2016 asume la dirección ejecutiva de CAVA PRIVADA. Se ha desempeñado profesionalmente, dictando cursos y realizando capacitaciones, catas, presentaciones, degustaciones, cenas, salones, eventos y actividades vinculadas al vino en todo el país, para público nacional e internacional. Fue fundador en el 2005 y directivo hasta el año 2015 de la Asociación Uruguaya de Sommeliers.

lunes, 20 de enero de 2014

Diferencias entre un vino Joven, Crianza y Gran Reserva


por Miguel Etchandy
publicado en Magazine 'Bebidas & Cía'  (edición Enero 2014)

Vinos Jóvenes son aquellos elaborados para beberse rápidamente. Es decir diseñados, para consumirse una vez terminada su vinificación, o pocos años después. Tanto tintos, rosados, como blancos, pueden tener este estilo. Se trata de vinos que no tienen un pasaje por barrica de roble, de ahí su carácter fresco y frutado.

En oposición a este estilo de vinos se encuentran los Vinos de Crianza. Término genérico que tal como su nombre lo indica, se atribuye a vinos que son elaborados y pensados para la crianza, o la guarda. Es decir, son vinos, a los que, una vez elaborados, se les suma una crianza en barrica de roble, que puede ir de unos pocos meses, hasta 24 meses o más, y luego suelen continuar su crianza en botella, antes de ser comercializados, para que en esta fase se pulan, se limen algunas aristas que le confiere la crianza en madera, y continúen su evolución. Algunos de los casos más emblemáticos, de este tipo de vinos, son por ejemplo los vinos de denominaciones reconocidas como Bordeaux o Bourgogne (Francia). Buenos ejemplos de vinos que pueden conservarse durante varias decenas de años, cuando provienen de buenas añadas. Lo curioso de estos vinos, es que al contrario de los vinos jóvenes, son vinos que en los primeros años, no se recomiendan consumir, ya que todo su potencial se podrá manifestar a partir de los primero 8 años, como sucede con los vinos bordeleses.
Generalmente cuando se habla de vinos de crianza, se piensa en vinos tintos, aunque también blancos y rosados pueden serlo . Existen algunos blancos con vinificaciones especiales como los vinos de botrytis, vinos de cosecha tardía, pasificados y vinos fortificados (como oportos, jerez, marsala) que son vinos de larga crianza, es decir que son vinos que se conservan durante muchos años, y mejoran inlusive.
Respecto a la denominación de vinos crianza, cabe señalar que algunos países, como Argentina, España y de la comunidad europea, cuentan con normativas que distinguen los vinos por la cantidad de tiempo de guarda. Denominándose Vinos Crianza a la categoría de vinos que cuentan con menor tiempo de guarda, con crianza en madera de 6 a 12 meses.


Según esta misma normativa no respetada en todo el universo vitivinícola, los vinos llamados Gran Reserva, son aquellos que tienen al menos 2 años de crianza en barricas de madera, y otro tanto de crianza en botella. En Uruguay, no existen normas, ni fiscalización que aseguren este hecho. Son las propias bodegas que aplican el término en sus etiquetas. Por eso es conveniente leer en las contraetiquetas, el tiempo de crianza, de un vino que sea catalogado como tal.
Por supuesto que también, la utilización del término Gran Reserva, implica o incluye que se trate de las mejores uvas del viñedo, de una añada muy especial, para que amerite el tiempo que el vino tiene de guarda. Solo los caldos de máxima calidad y provenientes de buenas añadas, pueden soportar la crianza y mejorar con el paso del tiempo.
Nuestro país, tiene una historia muy joven en este sentido, es decir que tiene una corta tradición, en la elaboración de vinos Gran Reserva. Aunque hoy el grupo de bodegas más selectas de Uruguay, tienen al menos un vino, o más de uno, así catalogados, que son siempre los vinos icono de cada bodega.


Cabe señalar finalmente que tanto los vinos jóvenes, de crianza o gran reserva, pueden ser varietales o de corte, es decir que incluyan una sola variedad o más de una. Y por supuesto subrayar que no implica que un vino por el hecho de tener mayor crianza, sea mejor que otro que no la tiene. Si es cierto que los vinos que tienen crianza en madera, son más complejos, y desarrollan aromas y sabores, provenientes de la crianza en madera, que indudablemente no poseerán los vinos jóvenes. Pero eso no significa que un vino sea mejor que otro. Simplemente son vinos diferentes, para situaciones y momentos distintos.